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Actualidad de la Atención al Parto
Actualizado: hace 58 mins 7 segs

“Baby Boom” o partos anticrisis. Una pequeña reflexión.

Vie, 18/05/2012 - 12:38

 

Por Angela Müller

En “una de las maternidades más prestigiosas de Europa” -según reza la voz en off del programa “Baby Boom” (la Sexta)-  han demostrado públicamente y en prime time, que en plena crisis en España la atención al parto es todavía sinónimo de derroche.

Por todas partes nos llegan noticias de los recortes en sanidad. Y mientras, en el hospital donde se grabó el muy comentado reality show, vemos cómo actúan aumentando el gasto sanitario público innecesariamente, tanto con “gastos directos” como con “gastos indirectos”. La crisis no va con ellos. 

Pero nosotros tenemos una buena noticia: viendo esto, se puede ahorrar muchísimo en el gasto de atención al parto en España. Y lo mejor de todo: estos recortes mejorarían además los índices de morbilidad, es decir, que aumentaríamos las tasas de partos normales, y por lo tanto el ratio de madres y bebés que consiguen salir ilesos de sus partos y nacimientos.

Por lo que hemos visto, se siguen realizando muchas “inocentes” intervenciones por pura rutina a todas las parturientas. Además del coste de material, tiempo y personal, estas intervenciones suelen conllevar otras en cadena, aumentando aún más la deuda que estamos soportando entre todos.

Podemos comprobar cómo en pleno siglo XXI en Europa, las mujeres paren acostadas sobre su espalda y cómo sus muslos son atados a los estribos de un potro (moderno y caro, eso sí).

Intervención – inmovilización – humillación, llámenlo como quieran, que implica lo siguiente para un parto:

  • Falta de libertad de movimientos: más dolor, más necesidad de epidural, más coste. Además hay que administrar hormonas (“el gotero”) para mitigar los efectos secundarios de la epidural y el parto se ralentiza: más tiempo y más complicaciones. El bebé con frecuencia no puede rotar adecuadamente por el canal del parto: partos más largos y más instrumentales, más cesáreas. Y debemos saber que la utilización de un quirófano supera por mucho el gasto de un parto vaginal.
  • Postura e inmovilización que aumenta el riesgo de sufrimiento fetal por falta de oxígeno para el bebé.
  • La litotomía o estar tumbada sobre la espalda, combinada con pujos dirigidos: reduce la apertura del canal de parto y aumenta la tasa de episiotomías y desgarros.
  • Separación del bebé al nacer: estrés en el recién nacido, mayor posibilidad de problemas respiratorios, uso excesivo de unidades neonatales, mayor cantidad de personal sanitario para atender a madre y bebé, utilización de cunas e incubadoras, respiradores, etc.
  • Poco respeto y apoyo a la lactancia materna en sus comienzos, desconocimiento de la fisiología de la lactancia materna: gasto en chupetes, biberones, tetinas, leche artificial, esterilización, energía para congelar o calentar, agua… Esto provocará un incremento del gasto sanitario en cadena, que se extenderá hasta la vida adulta del bebé y afectará también a la madre. Para ambos, como consecuencia de una peor salud de la que podrían haber tenido: mayor consumo de medicamentos, mayor probabilidad de ingresos y ocupación de consultas médicas, mayor absentismo laboral y escolar, …

A lo largo de este impactante testimonio sobre violencia obstétrica, el programa “Baby Boom”, vemos además como imagen “normal y recurrente”, a parturientas desnudas, solamente cubiertas por una bata de hospital desde el momento del ingreso, llevadas en sillas de ruedas por celadores o enfermeras como si fueran discapacitadas – ¡un alto coste de personal! – y prácticamente todas con un gotero puesto, para administrar oxitocina sintética, alterando así el proceso normal del parto.

Hay maternidades en otros países que no tienen celadores. Normalmente la mujer entra andando a la sala de partos y si realmente hace falta llevarla suele ser la persona acompañante  la que realiza esta tarea. Para eso está, ¿no?

Según la memoria del año 2009 de este hospital -disponible en su web-, más de la mitad de los partos vaginales se desarrollaron con complicaciones, sin mencionar los muchos que terminaron en cesáreas, de las que también la mitad presentaron complicaciones.

¿Sorprenden estos datos?

Da que pensar… Unos 7.000 partos anuales (según el programa) multiplicado por el coste de todas estas intervenciones rutinarias que se aplican a la gran mayoría de los partos.

Sería muy interesante calcular cuál sería el coste de mantener en funcionamiento esa maternidad, aplicando las recomendaciones de atención al parto normal del Ministerio de Sanidad (Estrategia de Atención al Parto Normal, 2008) y las recomendaciones de la OMS.

Es decir:

  • Si no se rompiera la bolsa amnióticas al ingreso,
  • si no se usaran enemas ni rasuradores,
  • si solo se administraran hormonas a las mujeres que realmente lo necesitaran,
  • si las parturientas bebieran agua en vez de gastar en vías y bolsas de suero -“No le dejan beber, tan solo mojando los labios con una gasa con agua, como si fuera Cristo”-,
  • si se les permitiera libertad de movimientos durante todo el proceso del parto,
  • si se dejara a sus bebés en permanente contacto piel con piel con ellas,
  • si se favoreciera el inicio temprano de la lactancia materna,
  • si se tratara a las madres y sus familias con cariño y respeto…

En fin, todo “pequeños detallitos” (costes evitables), para reducir el dolor a las mujeres.

Por lo tanto, actuando según las buenas prácticas de atención, tendríamos además menos epidurales, menos partos instrumentales y cesáreas. Porque todo tiene su coste: bolsas de suero/ oxitocina, lancetas para romper la bolsa amniótica, enemas y rasuradores, material desechable en general, etc. que se podría reducir a una pequeña cantidad y utilizarlo solo cuando realmente hace falta. Y como bonito efecto secundario, se reduciría la cantidad de basura del propio hospital.

Trapos, gorras y “cubre-pies” para la cabeza, piernas y pies de la parturienta y las batas y gorras desechables para los acompañantes, también son un gasto innecesario que en otros países no existe. Una sala de parto no es un quirófano.

Se podría tener en cuenta también la excesiva iluminación de los paritorios: ¿para qué gastar tanto dinero en electricidad?

Una buena iluminación es únicamente necesaria para momentos puntuales durante el parto. Por lo demás, con la mitad de la iluminación o menos, sería suficiente.

Qué penoso resulta que los paritorios, por cierto interiores, estén gastando tanta energía prescindible las 24h del día. Y mientras, la parturienta no puede contar durante su parto con dos elementos esenciales para lograr un ambiente agradable: luz natural y la conexión visual con el exterior.

Ambas cosas se sacrifican para un “pasillo de acompañante” sin sentido, ya sabemos de sobra que la doble circulación en este caso no aporta beneficios, solo más gastos.

Si se respetaran las buenas prácticas y las recomendaciones de Atención al Parto Normal, tendríamos más mujeres y bebés saliendo ilesos de sus partos, preservando así su integridad física y psicológica, tal como merecen. Y además nos ahorraríamos tanto dinero…

Parece que ni los partos normales ni la crisis van con ese “prestigioso” centro…

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“Baby Boom” y su muñeca “Baby Boom”, opinan los profesionales La evidencia en “Baby Boom”
Categorías: el parto, En portada

Prótesis PIP y lactancia materna

Mié, 16/05/2012 - 15:05

Madres con prótesis PIP podrían haber contaminado a sus bebés cuando los amamantaban

Titular de una noticia publicada en Las Provincias (6/V/2012).

La posibilidad que sugiere este titular, tiene una respuesta elaborada por el Dr. José Mª Paricio y publicada en la página del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEPED).

Se concluye, según la respuesta del Comité, que nada avala el contraindicar la lactancia y menos aún si no se ha producido la rotura de la prótesis”.

Leyendo la noticia, vemos que dice:

Una de las afectadas, cuyas prótesis se han roto, ha relatado que su pediatra ha incluido en la cartilla sanitaria de su hijo que fue engendrado y amamantado teniendo la madre prótesis PIP ya que no pueden saber en qué momento se rompieron y si el bebé pudo haberse contaminado de alguna manera.

Este pediatra desinformado ha causado alarma innecesaria entre las madres. Y su anotación en la cartilla sanitaria, llegada a oídos de un periodista, se ha convertido en titular ambiguo y engañoso.

Adjuntamos la información del Comité de lactancia materna de la AEPED en relación a las prótesis PIP y lactancia:

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Información para madres lactantes acerca de los implantes mamarios de la empresa PIP (Poly Implant Prothese)

Fuente: Dr. José María Paricio Talayero.
Página de compatibilidad de la lactancia con medicamentos y otros productos: www.e-lactancia.org

Las prótesis mamarias PIP contienen, como las demás, diversos tipos de silicona. Estas sustancias, además de ser utilizadas en diversos procesos industriales como aislantes, hidrófugos, tensioactivos, etc., tienen innumerables usos cosméticos, médicos y quirúrgicos (implantes, prótesis cardíacas, de rodilla o cadera, catéteres, tetinas y chupetes, recubrimiento de cápsulas de medicamentos y hasta medicamentos para los disminuir los gases intestinales).

El gel de silicona empleado en las prótesis PIP no alcanza el grado de calidad de un gel destinado a implantes mamarios, pudiendo provocar irritación local en caso de rotura (hinchazón, enrojecimiento, aumento de la temperatura y escozor).

Las siliconas tienen un elevado peso molecular («Silopren» 216.000-446.000, «Rhodorsil» 43.000-89.000) lo que hace que no puedan ser absorbidas por el intestino, no se metabolizan, son poco solubles en agua y no pueden pasar a la leche. En caso de rotura de un implante mamario, aunque algo de silicona pase a la sangre o al sistema linfático de la mujer, su alto peso molecular impide que pase a la leche y, aun en este caso, el lactante no la absorbería en su intestino, eliminándola en las heces.

Así pues, nada avala el contraindicar la lactancia y menos aún si no se ha producido la rotura de la prótesis.

Tan solo es necesario pensar en la retirada de estas prótesis defectuosas, de modo programado y sin urgencia debido a su mayor riesgo de rotura siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias pertinentes.

Mientras no exista evidencia en contra, lo más prudente desde el punto de vista de la salud del lactante y de su madre es no desaconsejar la lactancia materna basándose en hipotéticos riesgos no probados ni demostrados y que no parecen probables a la luz del conocimiento actual.

Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría

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Feria de San Isidro en Alcobendas: ¡Gran éxito de la caseta “El Parto es Nuestro”! (mayo 2012)

Lun, 14/05/2012 - 19:17
Quedan dos días ¡Vente!

Antes que nada, queríamos agradecer su esfuerzo e ilusión a todos los que han hecho posible este proyecto: socias organizadoras, parejas y familias, y a todos los que nos han visitado y nos han ayudado. También a los que quedan por venir y van a compartir este proyecto con nosotros.

En la caseta, tuvimos ocasión de recibir visitas muy variadas: unos chicos coreando “El Parto es Nuestro”, algunas chicas adolescentes cogiendo tímidamente un folleto de la asociación… Nosotros hemos aprendido a llevar un bar sobre la marcha, nuestra guiri en la caja perdida por no saber lo que era “nacional” y “de importación”, etc

Los maridos, han estado implicadísimos desde el inicio, con la gran compra con la que empezó todo -¿cómo por Dios se calculan las cantidades?- y con el cierre de la caseta a las tantas de la madrugada. Estos días y noches hubo auténticas “almas” de la caseta: jefe de barra, encargado de música, otro al que le salió la “vena padre” dando aceitunas a los que ya daban signos de borracheo…

Intentamos ser competitivos frente a los precios de la caseta de al lado, mejorando aún más los bocadillos de panceta  – “hay que tostar el pan primero”-, y compensando con el cuidado de niños.

La máquina de pompas fue un éxito. Nuestra presi aprendió a no morderse la lengua con cara de boba cuando intentaba abrir un tapón de bebida… ¡Ha sido muy divertido!

Gracias de corazón a todos los que, de una manera u otra, han participado o participarán en este proyecto. Desde aquí os animamos a acercaros:

Estamos hoy (lunes 14 de mayo) de 17:00 a 4:00h y mañana martes, de 12:00 a 21:00h.

Es la caseta 30, entre las de Andalucía y Murcia. La caseta estará en el Recinto Ferial de Alcobendas: Parque de Andalucía. Calle Huelva s/n. Otra entrada en Av.  Valdelaparra. A 1 km al suereste de la estación de cercanías de Valdelasfuentes (línea de cercanías C4, último tren a Madrid Sol a las 23:36), con trenes cada 30 min. Viniendo en coche desde Madrid no hay pérdida: A-1, salida 16 y después del túnel ya está señalizado el recinto ferial.

Aquí podéis ver donde se encuentra:

http://maps.google.es/maps?hl=es&q=parque+de+andalucia+alcobendas&ie=UTF8&ll=40.538835,-3.644865&spn=0.007159,0.019999&z=16&iwloc=addr

Las fiestas son familiares en horario de mañana y tarde, así que ¡podéis traer a la familia a que se divierta! Hemos reservado un espacio con mesas y sillas para que los más pequeños hagan dibujos con los que decorar la caseta. Tendremos muchas sorpresas: globos, pompas, etc. Y todas las tardes de 17:00 a 19:00 horas organizaremos divertidas actividades para ellos: títeres, danza del vientre infantil, taller de pintura de cara,… Sólo después de la medianoche serán más marchosas y orientadas al público adulto. Tendremos música de lo más variada, comida y bebida de las típicas en estas fiestas, y algunas cosas más especiales, como productos ecológicos y aptos para alérgicos.

Es una excelente forma de vernos, abrazarnos y pasar un buen rato juntas, además de ganar visibilidad y dar a conocer la existencia de nuestra asociación a más personas. Animamos a todas las socias madrileñas  y a todo el mundo en general a visitar la caseta. ¡Seguro que os divertiréis!

 

 



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El Parto en Europa: el 20º encuentro anual de ENCA 2012, Austria

Lun, 14/05/2012 - 08:12

Por Angela Müller

Un año más, acaba de celebrarse el Encuentro Anual de la Red Europea de Asociaciones del Parto (ENCA, European Network of Childbirth Associations), en Viena (Austria), al que hemos asistido Marta Parra y yo representando a El Parto es Nuestro.

Este año acudieron representantes de un total de 16 países: Alemania, Austria, Bosnia, Bulgaria, Eslovaquia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Luxemburgo, Polonia, Reino Unido, República Checa, Rumania, Suiza, y, por supuesto, España. Contamos, además, con los informes y estadísticas de Italia, Eslovenia y Portugal. 

Durante tres días de mucho calor en Viena, las asociaciones europeas que trabajan el parto y nacimiento con un enfoque de disminución del intervencionismo, hemos estado compartiendo e intercambiando información y experiencias de la situación en cada país, de los caminos a emprender juntas, de las dificultades a superar como mujeres.

Hemos puesto en común los avances en este pasado año, estadísticas en torno al parto y nacimiento de cada país y región, hemos hablado de buenas prácticas, del activismo en general y acciones concretas en particular.

Resulta muy revelador el papel que la asociación El Parto es Nuestro tiene en el grupo, ya que es considerada un ejemplo y un motor a seguir: nuestros proyectos quieren ser imitados, al igual que nuestras estrategias y acciones.

Este año, gracias a la buena ubicación del encuentro en esta ciudad centro-europea, han podido venir muchos nuevos miembros de esta gran red. La combinación de antiguos países miembros como Reino Unido o Alemania junto con las nuevas energías de países como Eslovaquia o Rumania hace de este grupo de mujeres una potente red de apoyo que va ganando fuerza.

La alianza más interesante que ha surgido, a raíz de una propuesta nuestra al grupo, es la de comenzar a actuar como lobby en las instituciones europeas, a las cuales queremos hacer llegar nuestras demandas, firmadas por el conjunto de países europeos que formamos ENCA.

Por ello, ahora tenemos la responsabilidad de mantener el trabajo en esta línea, desde El Parto es Nuestro. Sabemos que juntas podemos llegar mucho más lejos, y llegar hasta el Parlamento y las instituciones europeas son ahora nuestro próximo objetivo.

Visitamos también una casa de partos en Viena, “Von Anfang an“, que funciona según el modelo de los “Freestanding Birth Centers”- o casas de partos independientes, muy habituales desde hace décadas en Alemania y Reino Unido. La vienesa abrió hace 3 años y un equipo de cuatro matronas nos mostraron un modo de trabajar en el que los resultados son asombrosos, basado en el respeto a los tiempos, las decisiones de cada mujer, así como en las necesidades de cada madre y su bebé.

La nota de prensa  que cada año se emite tras el encuentro,  este año apoyará el caso de Agnes Gereb, ya que el presidente de Hungría tiene el poder de amnistía para evitar su ingreso en prisión. Os remitimos a la información que ya hemos publicado al respecto, tras contrastar que la situación en la que se encuentran las matronas en muchos países es muy frágil, demasiado.

-          Press release 2012/ Nota de prensa 2012.

-          Caza de brujas en Hungría (octubre 2010).

-          La mujer húngara más influyente de la última década (marzo 2011).

-          ¿Puede haber justicia para Agnes Gereb? (febrero 2012).

Os remitimos también a la información de los últimos dos encuentros de ENCA.

2011: Oporto, Portugal

2010: Sofía, Bulgaria


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Fotografía de cesárea en el Facebook de dos estudiantes de medicina. ¿Dónde está la dignidad?

Dom, 13/05/2012 - 15:40

A continuación, podéis leer la noticia, publicada en el diario “La República” el 6 de abril de 2012:

Internas se fotografían con paciente con cesárea y la cuelgan en su Facebook

Dos estudiantes de medicina causan indignación en las redes sociales al fotografiarse con su paciente después de dar a luz por cesárea en el Hospital Nacional Sergio Bernales en Collique y luego haber colgado la imagen en su cuenta de Facebook.

Las internas de medicina titularon el álbum como: “Por la séptima cesárea”, fue tomado por la revista Lima Gris, en la que se aprecia a las jóvenes al lado de la paciente, que aparece desnuda y aún con síntomas de estar anestesiada.

A su turno, el doctor Julio Silva, director adjunto del Hospital Sergio Bernales, dijo sentirse indignado por la irresponsabilidad de las jóvenes y expresó que la dirección en coordinación con el área realizará una investigación.

La ética que nosotros les transmitimos a los estudiantes es que lo primero que hay que preservar es la intimidad de la mujer, y yo no entiendo por qué estas señoritas cometieron tamaña estupidez al publicar en Facebook esta imagen”, expresó.

El jefe médico indicó que más de 10 universidades envían a sus estudiantes para realizar las prácticas preprofesionales.

Por Nuria Martínez

Dignidad, respeto, humanidad, honor.

Palabras que todos entendemos aunque sean tan difíciles de  definir. Conceptos tan íntimamente unidos a lo subjetivo, que podría decirse que tienen significados completamente distintos para cada uno de nosotros.

Hace unos días que mi cabeza no deja de reflexionar acerca de la dignidad.

Traté de buscar respuesta  en el diccionario de la RAE:

[1. f. Cualidad de digno.]

La definición no me fue de ninguna utilidad. Decidí entonces consultar en el diccionario María Moliner:

[1 f. Cualidad de digno. Cualidad de las personas por la que son sensibles a las ofensas, desprecios, humillaciones o faltas de consideración: "Eso herirá su dignidad". Actitud del que no tolera esas cosas.]

Esta vez sí encontré respuestas y  vi reconocida en la definición, mi propia visión de la dignidad.

Pero al mismo tiempo se abría un nuevo abismo a mis pies. Porque la idea de humillación, ofensas o desprecios, depende tanto de cada uno de nosotros… ¿Cómo medirlo? ¿Cómo calibrar los límites entonces? ¿Tiene más dignidad el que es más sensible a las humillaciones? Sinceramente, no lo creo.

Pero entonces, ¿cómo es posible que lo que para mí es inaceptable, insultante, humillante, para otra mujer de mi misma ciudad, edad, estrato social, educación, etc. no lo sea en absoluto? Pues sinceramente no tengo ni idea.

Es una situación que me crea mucha angustia. Lamentablemente, me ocurre con mucha frecuencia cuando oigo relatos de partos. Me sucedió con las viñetas de la SEGO.  Me ocurre cuando me llaman extremista, talibana de la teta, feminazi o loca.

No me quedo con los calificativos, voy más allá. Me preguntaba si habría una acción, una imagen, un límite para esas mujeres y hombres. Una situación tan clara que pudiera palparse la indignidad con la que han sido tratadas algunas mujeres en un paritorio. Una imagen que removiera a hombres y mujeres por igual.

Lamentablemente creo que la he encontrado. Una mujer sin rostro, tumbada, desnuda, inconsciente, con el vientre recién zurcido. Esas jovencitas que algún día serán “doctoras” que no doctas. Lo frío de la sala, lo cutre y desangelado del lugar. ¿De quién será esposa, madre, hija, hermana? ¿Dónde estará su hijo?

Si alguien es capaz de ver esta imagen y justificarla, por favor necesito que me lo expliquen. Tal vez sea cierto que me estoy convirtiendo en una extremista un tanto loca y radical. Pero no puedo dejar de pensar que no respetar la dignidad de esa mujer, cubrió de indignidad a esas estudiantes. Y que para mantener mi propia dignidad me veo en la obligación de rebelarme, formando parte de una asociación con fines tan dignos como El Parto es Nuestro.

Sustituyan la palabra Dignidad por cualquiera de estos términos.

*Amor propio, caballerosidad, lo que se debe a sí mismo, decencia, decoro, propia estimación, gravedad, hombría de bien, honestidad, honor, honorabilidad, honra, honradez, honrilla, negra honrilla, lacha, *nobleza, *orgullo, pundonor, puntillo, punto, rectitud, respetabilidad, respeto de sí mismo, vergüenza. Caballero, caballeroso, *circunspecto, como es debido, decente, decoroso, digno, honesto, honorable, honrado, noble, de principios, pundonoroso, puntilloso, puntoso, quijote, respetable. Erguir la cabeza, estimarse, mantener su puesto, mantenerse en su puesto. Honrar. Deñar. Con la cabeza alta. *Amor propio. *Circunspecto. *Delicado. *Honrado. *Moral. *Susceptible.

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“Baby Boom” y su muñeca

Sáb, 12/05/2012 - 22:24

¿Quieres una de nuestras muñequitas?. ¡Participa esta noche comentando el programa aquí y entre los usuarios más activos la sortearemos! ¡Te esperamos a las 22.20H!

Por Mar Alegre

Estas frases aparecen junto a la imagen de unas enfermeras de fieltro, de ridículo uniforme y helada sonrisa, en el Facebook del programa “Baby Boom”, emitido por primera vez la semana pasada.

Reconozco que no lo vi entero, reconozco que solo vi el trailer y algún trozo de programa. La emisión del primer capítulo de esta serie reality ha despertado bastante expectación y ha sido seguido y comentado por multitud de profesionales y sobre todo madres, la mayoría indignadas por la cantidad de prácticas realizadas que suponían infracciones a las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, la S.E.G.O. (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) y la OMS (recogidas entre otros documentos en la Estrategia de Atención al Parto Normal). Y también con desagrado por el trato de los profesionales a las parturientas, a sus parejas y a los bebés.

Pero también hemos sido muchas las madres que no hemos podido verlo completo, pensando sin embargo que deberíamos haberlo hecho, porque  sentimos que no hay que mirar para otro lado cuando algo duele. Pero no lo hemos soportado, porque se reabren heridas y se empatiza demasiado, se sufre de impotencia. Ver la violencia obstétrica televisada y comentada, presentada como espectáculo edificante, supone echar sal sobre las heridas.

Y es que la propia imagen de esta muñequita-broche, que se ofrece como premio por participar con comentarios, me resulta en sí misma reflejo de un desconocimiento inaceptable de las necesidades más básicas de madres y bebés en un momento tan delicado como es el del nacimiento. Un momento en el que ambos se necesitan, se buscan, se desean, necesitan tocarse, besarse y enamorarse. Están bañados de un cóctel hormonal tan perfecto, que les va a permitir hacerse felices el uno al otro, crear un fortísimo vínculo entre ellos, procurado por la naturaleza para asegurar así la supervivencia del bebé. Y además, este contacto favorecerá un óptimo comienzo de la lactancia materna, que proporcionará al bebé los mejores cuidados y alimento, y también cuidará a la madre.

Se sentirá fuerte, se sentirá plena y feliz. Su cuerpo está preparado para percibir todas estas señales y responder con una adecuada recuperación posparto, favoreciendo la contracción de su útero y el desprendimiento y expulsión de la placenta, disminuyendo riesgos de hemorragia, etc. gracias a la descarga hormonal que segrega al estar junto a su bebé.

Resulta tan obvio, tan natural, porque la naturaleza ha perfeccionado este mecanismo después de una cuidada y minuciosa evolución. Sabemos que no es recomendable acercarse a una hembra mamífera que acabe de parir. Hay riesgo de interferir en la correcta atención a sus crías y por defender este momento estaría incluso dispuesta a atacar al intruso.

Estas son mis muñecas: chapa “Que no os separen” de El Parto es Nuestro, y broche de fieltro de madre amamantando gemelos que me regaló Gema Cárcamo.

Una madre humana es una hembra mamífera. Y ante la imagen de una enfermera con un bebé ajeno en brazos, supuestamente de una madre que acaba de serlo, siento un profundo rechazo. Una gran impotencia ante la banalización de una mala práctica clínica y ante una tremenda falta de respeto hacia esa madre y ese bebé, hacia ese irrepetible momento sagrado.

Porque no existe un tiempo de separación seguro. Porque separar a una madre de su bebé recién nacido es una agresión hacia ambos. QUE NO OS SEPAREN. NUNCA. Tan solo estaría justificado en el caso de requerir madre o bebé una atención médica justo en ese momento, de manera urgente, que haga absolutamente imprescindible la separación. Pero debería tratarse de casos muy excepcionales. La mayoría de tratamientos pueden esperar, y si no, se pueden aplicar sin separación.

Ante todas estar reflexiones, sentimientos y evidencia científica avalada por la OMS, Ministerio de Sanidad y demás instituciones con autoridad en la materia, recogidas en la Estrategia de la Atención al Parto Normal (2008), las Guías de Práctica Clínica, etc. la imagen de esta enfermera me resulta ridícula, tétrica, desagradable, fría, una imagen indeseable y espantosa, como “la mano que mece la cuna”.

Y me sugiere escenas que se repiten todos los días en muchos centros sanitarios (afortunadamente no en todos). Separaciones injustificadas de madres y bebés sin motivo alguno, “para llevarlo a observación”, “para hacerle unas pruebas”, mientras madres y bebés sufren perdiéndose momentos preciosos, que necesitan vivir de otra manera, sin que se trate esto de un capricho ni de algo banal.

Estas separaciones suelen además ir acompañadas de incomprensión y frialdad, plasmadas en comentarios como: “tranquila, que el niño está bien”, “pero si solo es un ratito”, “mujer, habrá que hacerle las pruebas”. Y la helada sonrisa de esta ridícula enfermera, en forma de broche decorativo, me transmite también esta misma incomprensión, ignorancia y frialdad.

Que no nos separen de nuestros hijos. Que no os separen. Nunca.

Porque para un bebé, todo puede esperar menos el contacto piel con piel con su madre.

No hay tiempo de separación seguro.

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“Baby Boom”, opinan los profesionales La evidencia en “Baby Boom”

Y aquí, una pequeña explicación de por qué escribimos esto:
El carnaval de blogs sobre Baby Boom ha sido organizado a través de twitter por un grupo de madres cansadas de ver cómo la violencia obstétrica se ha normalizado en nuestra sociedad hasta el punto de que sea considerada la práctica “normal” y deseable.

Quienes queráis uniros a la iniciativa y expresar vuestra opinión podéis hacerlo tanto a través de entradas en vuestros blogs como a través de twitter o facebook usando el HT propio del programa #Babyboom o el alternativo #babibun.

 


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¿Vuelve el fantasma “una vez cesárea, siempre cesárea”?

Jue, 10/05/2012 - 08:15

Por Laura G.

La ´condena´de la cesárea (El Mundo, 16 de marzo del 2012)

Cuánto tiempo nos ha costado liberarnos -por lo menos un poco- de esa fantasma, de esa sentencia y poder salir de ese círculo vicioso que supone tener una cesárea como primeriza. Y ahora…

¿Vuelve el fantasma “una vez cesárea, siempre cesárea”?

Recientemente ha salido un estudio australiano que llega a la conclusión de que intentar un PVDC (Parto vaginal después de cesárea) tal vez no sea una buena idea. Un mazazo para toda las mujeres que cada día luchan por tener un parto vaginal después de anterior cesárea, que ven en este estudio una nueva excusa para ser sentenciadas a cesárea de por vida. Y es que el estudio en sí, es sorprendente en sus conclusiones porque desde hace años se ha documentado fervorosamente, en base a multitud de estudios observacionales, que el PVDC es seguro cuando se compara con la opción alternativa de la cesárea [1].

Una de nuestras socias, Laura G., ha elaborado un exhaustivo articulo que podeis leer aquí, que demuestra que no es oro todo lo que reluce, tanto en el diseño del estudio como en el análisis de los resultados.

Os resumimos a continuación las principales conclusiones:

- Carencias respecto al diseño. Un estudio como este, que analiza los dos grupos (cesárea programada vs PVDC) por intención de tratar, es decir en función de en qué grupo se enroló cada mujer, independientemente de si al final tuvieron o no la intervención del grupo al que fueron asignadas, requiere aleatoriedad y adherencia [2]; características ambas, que no se dan en este estudio:

- 1. Aleatoriedad. Significa que las mujeres sean escogidas para un grupo u otro de forma aleatoria. Por motivos éticos en este estudio se les preguntaba primero a las mujeres si querían ser escogidas de manera aleatoria o preferían escoger ellas el grupo, lo que se traduce en que  sólo 22 de las 2345 mujeres que participaron en el estudio fueron seleccionadas aleatoriamente (menos del 0,1%). Obviamente no se cumple el primer requisito. Además, para que la aleatoridad tenga lugar, los profesionales no deberían poder influir en esta, ni tener una mayor predisposición o prejuicio por uno u otro grupo, ya que ambos grupos dejarían de ser comparables. Sin embargo en Australia hay una muy baja predisposición por el PVDC (menos del 20% de mujeres que lo intentan lo consiguen [3]), de modo que conseguirlo es muy difícil, mientras que la cesárea es fácilmente accesible para la mujer, lo que puede suponer un sesgo por parte del profesional.

- 2. Adherencia. Significa que la mayoría de mujeres del grupo de cesáreas programadas realmente acabó en cesárea, y la mayoría del grupo de PVDC, pudo intentar un parto vaginal. En este último caso, solo un 73% de las mujeres pudieron intentarlo, lo que implica una falta de adherencia superior a la recomendada. Además, de las mujeres que intentaron PVDC menos de la mitad lo consiguieron, y esto se contradice con la literatura publicada hasta ahora que habla de tasas de éxito superiores (por encima del 70%1), lo que nos lleva de nuevo a reflexionar sobre el modo en que se están atendiendo los PVDC en Australia y la confianza que tienen lo médicos  y las propias mujeres en su capacidad de parir después de una cesárea. Un dato que influye mucho en la seguridad y los resultados del PVDC.

Por todo ello, al no cumplir este estudio los requisitos para un análisis “por intención de tratar”, los investigadores deberían haber mostrado también los resultados “por protocolo o tratamiento”, y el no hacerlo infunde desconfianza respecto a sus conclusiones.

- Falta de claridad y rigor en la presentación y análisis de los resultados. Los investigadores han agrupado en un resultado llamado “daño grave para el bebé” todo un conjunto de indicadores no todos ellos asociados a la gravedad del bebé o a la intervención en sí, dando lugar a confusión. Por ejemplo, da que pensar que en “daños graves” se incluyan términos como pH de cordón <7 o tener un valor de déficit de base ≥12 mmol/l, que pueden estar asociados simplemente a un trabajo de parto largo, o más o menos difícil, o a momentos de compresión del cordón durante el parto, pero que no por ello generen daños al bebé.

En cuanto a los resultados en sí, bajo ese título de riesgo de “daño grave” los autores encuentran un riesgo 0.9% para el grupo de cesárea vs 2.4% para el grupo de PVDC. Sin embargo una mirada detallada a los resultados muestra que de la larga lista de indicadores que engloba este riesgo, únicamente el riesgo de muerte perinatal muestra una diferencia significativa en ambos grupos, siendo más elevado en el grupo de PVDC; es por tanto, el único indicador que contribuye a ese porcentaje. El resto de indicadores analizados – incluyendo la tan temida rotura de útero – muestran el mismo riesgo en ambos grupos. ¡No hay diferencias significativas entre ellos! A pesar de ello, al presentar de forma global de todos esos indicadores, se genera confusión; invita a pensar que los riesgos son mucho mayores y afectan a muchos más indicadores de morbi-mortalidad perinatal o neonatal.

Por supuesto una mayor mortalidad perinatal sería ya en sí un dato preocupante para alertar contra el PVDC. Pero detrás de ese único mayor riesgo encontrado de mortalidad perinatal en el grupo de PVDC lo que hay no es una mayor peligrosidad del PVDC, sino una falta de rigor metodológico: las dos muertes fetales encontradas en este grupo tuvieron lugar al final del embarazo (semana 39), antes de que se iniciara el trabajo de parto y de origen inexplicable tras la autopsia. No pueden por tanto vincularse a un riesgo asociado al intento de PVDC per se. Más bien podrían atribuirse a que en el grupo de PVDC las gestaciones son más prolongadas – de media una semana más que en el grupo de cesárea y los autores no hicieron una corrección sobre la edad gestacional para igualar las características de ambos grupos, un aspecto esencial en los estudios clínicos. Por otra parte, de acuerdo a lo recomendado según la evidencia científica, las cesáreas no deberían programarse antes de la semana 39, por lo que presumiblemente, un hospital que trabaje de acuerdo con estas recomendaciones, no podría prevenir una muerte fetal espontánea en la semana 39, como se podría mal-entender de las conclusiones de este estudio.

Hay otros muchos errores metodológicos que se podrían resaltar a lo largo del estudio, como la realización de inducciones desaconsejadas en el PVDC – y para lo que no hicieron ningún tipo de corrección o análisis de subgrupos; los elevados porcentajes de hemorragia postparto en ambos grupo que invitan a pensar en un protocolo inadecuado de manejo del alumbramiento y que podría estar detrás de las mayores tasas de hemorragia materna encontradas en el grupo de PVDC; la insuficiencia de la muestra poblacional para poder detectar determinados efectos adversos de la cesárea como la muerte materna; o la incapacidad de este estudio para poder detectar los efectos adversos de la cesárea en la salud materna futura. Factores todos ellos de suma importancia para poder poner en la balanza el PVDC y la cesárea. Hay una explicación mucho más amplia y detallada de éste y otros aspectos en la versión extendida de este post: Cesareas Repetidas.

¿Qué podemos entonces aprender de este estudio?

Primero, que no queda demostrado que el PVDC sea más arriesgado que la cesárea.

Segundo, que debían haber dado también información de cuál fue el modo final de parto que tuvieron los bebés, al margen de la intención inicial, para entender mejor los resultados y con ello, que los autores hubieran hecho algo de crítica sobre sus resultados en base a esta óptica.

Y por último, que tenían que haber ajustado los resultados en función de una serie de variables que no permiten que los grupos sean comparables (por ej. edad gestacional del bebé al nacer) y haber hecho un análisis de resultados de cada grupo también en función de otras variables (por ej. si hubo o no inducción en las mujeres que intentaron PVDC o si las complicaciones de las cesáreas en el grupo de PVDC son mayores o más frecuentes que en el grupo de cesárea, a pesar de tratarse de la misma operación).

Al mismo tiempo es vital no perder de vista lo que estos resultados representan: que no son sólo los riesgos asociados a una práctica, sino todo lo que se suma y aparece desde que se toma una decisión, incluyendo las características propias del sistema asistencial, social y cultural que hay detrás, que puede favorecer o estar más o menos predispuesto hacia una práctica vs la contraria, y con ello influir en la seguridad de la misma. Esto es importante de cara a trabajar para hacer cada una de dichas opciones lo más seguras posibles y con ello reducir sus riesgos asociados, y facilitar la decisión de las madres ante un posible PVDC. En este sentido, la falta de disponibilidad y apoyo del sistema asistencial australiano hacia el PVDC, que se refleja en el estudio, así como la falta de aleatoriedad, adherencia, la manera de exponer los resultados y otros aspectos, hacen que este estudio no facilite la toma de decisiones, sino que la haga aún más difícil. De hecho, quizás la única y mejor conclusión de este estudio sería la de que: si estás en un país con prejuicios hacia el PVDC similares a los de Australia, probablemente encuentres resultados similares, ya que la ventaja de ser un estudio que mira los resultados en función de lo que “eligió” la madre es que este tipo de efectos se ven. Y si aun en estas condiciones tan malas, el PVDC no es de verdad más arriesgado que una cesárea, imaginad si en tu país la mentalidad es la de ir a favor del PVDC y muchos de los errores metodológicos que aquí se dan no se llevan a cabo. Probablemente, los resultados no tengan nada que ver. La supremacía del PVDC frente a la cesárea será aún mayor.

Son muchas las mujeres que cada día luchan por tener un PVDC. Es mucho el esfuerzo que se lleva haciendo para fomentarlo desde las instituciones de todos los países – en España sin ir más lejos, con la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva (ENSSR) del Ministerio y la misma SEGO en sus protocolos. Y es muy fácil que un estudio de este tipo, si no es leído con la suficiente profundidad, genere una mala interpretación de los resultados y sus conclusiones, que en manos de una prensa sensacionalista tire este esfuerzo por tierra. Por favor, igual que en los contratos, no os fieis de los grandes titulares y las conclusiones simplistas y leed siempre la letra pequeña con criterio y sentido común.

[1] Tahseen S, Griffiths M. Vaginal birth after two caesarean sections (VBAC-2)—a systematic review with meta-analysis of success rateand adverse outcomes of VBAC-2 versus VBAC-1 and repeat (third) caesarean sections. BJOG 2010;117:5–19

[2] D. Capurro, L. Gabrielli, L. M. Letelier. Importancia de la intención de tratar y el seguimiento en la validez interna de un estudio clínico randomizado. Rev Méd Chile 2004; 132: 1557-1560

[3] Laws, P. and L. Hilder, Australia’s Mothers and babies, 2006. 2008, AIHW National Perinatal Statistics Unit: Sydney


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Semana Mundial del Parto Respetado, 21- 27 de mayo de 2012

Mar, 08/05/2012 - 16:40

Este año la Semana Mundial del Parto Respetado (SMAR- Semaine Mondiale pour l’Accouchement Respecté o IWRC – International week for respected childbirth), nos da de nuevo la oportunidad para conocer a fondo uno de los asuntos alrededor de la promoción del parto respetado. El lema de este año es “El nacimiento y la economía” (Birth and economics/ La naissance et l’argent/ Geburt und Geld).

Con este motivo, durante esta semana te invitamos a una sesión cine fórum para ver el pase del documental The Business of being born” (“El negocio del nacimiento”) de Ricky Lake (productora) y Abby Epstein (directora) que ofreceremos en 50 lugares de España.

En el listado de proyecciones y salas podéis ver dónde y cuándo se proyectará la película.

Os invitamos a acudir, serán encuentros muy interesantes. Cada sesión cuenta con una introducción, la proyección de la película, una pequeña presentación sobre el tema “Los costes del parto en España” y un debate posterior entre todos los asistentes.

La entrada es gratuita. Algunas salas cuentan con un espacio reducido, por lo que es necesario inscribirse previamente vía correo electrónico (ver detalles en el programa adjunto).

Existe además un correo para enviar  dudas o preguntas sobre eL evento: SMPR@elpartoesnuestro.es

¡Gracias a todas las asociaciones, centros y grupos que han colaborado haciendo posible este proyecto de ámbito nacional!

BabylactaOro Blanco LactanciaMultilactaCentro de fisioterapia y técnicas corporales CalmaSom de PitCentro de Psicología, Salud y Crecimiento Personal (Burriana)/ Associació de Dones de Gratallops/ DONALlumAmaryiAlma Mater DoulaAzaral/ParlactaTienda Oh La LunaEspacio Entre MamásAsociación NidiaKhardaiaTaupada Gunea

Para leer más: http://www.smar.info/

La Semana Mundial del Parto Respetado, es una oportunidad para conocer las opiniones internacionales sobre un asunto específico relacionado con la promoción del parto respetado. La SMAR tiene lugar cada año durante el mes de mayo. Se proponen objetivos e ideas para realizar según un lema común. Luego individuos o grupos pueden debatir los pasos específicos para aprovecharse del material que se haya preparado en conjunto y que está disponible en la página web: pósters, carpetas, folletos, etc. Pueden organizarse muchos eventos a más o menos gran escala, según el tiempo y grado de implicación de la gente o de los grupos: exposiciones, reuniones, conferencias…

La SMAR es una iniciativa de AFAR (Alliance Francophone pour l’Accouchement Respecté), una organización francesa no lucrativa fundada en 2003. Siendo un órgano autónomo de ciudadanos, no defiende ningún dogma o teoría ni tampoco muestra inclinación filosófica, médica, religiosa o política. Desde 2011 su coordinación ha sido entregado a la European Network of Childbirth Associations (ENCA).

SMPR 2011 

 


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¡El Parto es Nuestro tendrá caseta en la Fiesta de San Isidro en Alcobendas! (10-15 de mayo, 2012)

Lun, 07/05/2012 - 21:41

El Ayuntamiento de Alcobendas, Madrid, nos ha cedido una caseta durante las fiestas de San Isidro, del 10 al 15 de mayo. Es la caseta 30, entre las de Andalucía y Murcia. La caseta estará en el Recinto Ferial de Alcobendas: Parque de Andalucía. Calle Huelva s/n. Otra entrada en Avda. Valdelaparra. A 1 km al suereste de la estación de cercanías de Valdelasfuentes (línea de cercanías C4, último tren a Madrid Sol a las 23:36), con trenes cada 30 min.

Para ver la ubicación exacta, pinchad aquí.

Las fiestas son familiares en horario de mañana y tarde, así que ¡podéis traer a la familia a que se divierta! Hemos reservado un espacio con mesas y sillas para que los más pequeños hagan dibujos con los que decorar la caseta. Tendremos muchas sorpresas: globos, pompas, etc. Y todas las tardes de 17:00 a 19:00 horas organizaremos divertidas actividades para ellos: títeres, danza del vientre infantil, taller de pintura de cara,… Sólo después de la medianoche serán más marchosas y orientadas al público adulto. Tendremos música de lo más variada, comida y bebida de las típicas en estas fiestas, y algunas cosas más especiales, como productos ecológicos y aptos para celiacos o alérgicos al huevo, por ejemplo.

Estos son los horarios de cada uno de los días:

Jueves 10         20:00 – 24:00 

Viernes 11       13:00 -  04:00

Sábado 12       12:00 – 04:00

Domingo 13     12:00 – 24:00

Lunes 14          17:00 – 04:00

Martes 15        12:00 -  21:00

Esta es una excelente forma de vernos, abrazarnos y pasar un buen rato juntas, además de ganar visibilidad y dar a conocer la existencia de nuestra asociación a más personas. Animamos a todas las socias madrileñas  y a todo el mundo en general a visitar la caseta.

¡Os esperamos!
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5 de mayo, día internacional de las comadronas

Sáb, 05/05/2012 - 23:34

Esto es nuestro homenaje en el día de hoy a todas las matronas- ¡y comadronas!- que se dejan la piel, que trabajan sin mirar el reloj y que intentan lidiar con ese sistema a veces tan absurdo que les relega a segundo plano aunque son ellas las especialistas del parto normal. Lo dedicamos a todas las matronas que no tienen miedo al parto, y que se cuestionan lo aprendido, dispuestas a “desaprender” todos los días de nuevo. Pero especialmente queremos regalar estas líneas hoy a las matronas que comprenden que los partos no se hacen, sino que se acompañan. ¡Gracias!

Cuando acuda a ti,

infórmame.

La información es la clave,

y no debo encontrarla fuera,

tú eres la profesional que me prepara para el parto.

 

Tú que serás mi amiga,

no me enseñes a respirar y empujar.

Enséñame a ser yo,

a conectar con mi instinto,

a dejarme llevar por los impulsos de mi cuerpo.

 

Cuando acuda a ti,

no me prepares para aguantar, para callar, para soportar.

Prepárame para elegir,

para la libertad,

por encima de mis miedos y limitaciones.

 

Tú que serás mi madre,

no me prepares para contar minutos ni horas,

ni centímetros de dilatación.

Prepárame para escuchar mi cuerpo,

para reconocer cada paso, para hablar con mi bebé.

 

Cuando acuda a ti,

no me prepares para confiar en el poder de la medicina.

Enséñame a confiar en mi propio poder,

en mi fuerza inigualable de mujer,

en la capacidad de mi cuerpo para encontrar el alivio.

 

Tú que serás mi apoyo,

no me prepares para aceptar mi propia mutilación.

Enséñame a respetar

el tiempo que mi bebé necesita para nacer,

el tiempo que mi vagina necesita

para acompañarle en ese camino.

 

Cuando acuda a ti,

no me prepares para delegar en ti,

porque entonces,

tú serás la responsable de lo que pase.

Prepárame para tomar las riendas, para decidir,

dame el poder y, con él,

la responsabilidad de mi parto.

 

Tú que alumbras a quien alumbra,

dime que en mí están la fuerza y el poder

necesarios para dar la vida.

Dime que estarás ahí,

por si te necesito,

pero que no te necesito.

 

Cuando acuda a ti,

sé mi amiga, mi madre, mi apoyo, mi luz.

Sé quien preserve el milagro del nacimiento

de cualquier intervención innecesaria.

Sé mi matrona.


 Ana Calso

http://atravesdelainfancia.blogspot.com/


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Hospital del Tajo: Piel con Piel en cesáreas y presencia del padre en el quirófano

Vie, 04/05/2012 - 09:09

Por Adela Recio Alcaide

En la Comunidad de Madrid estamos de enhorabuena. Este mes uno de nuestros hospitales cambia sus protocolos hacia una mejor atención al parto y al recién nacido.

Las madres que pasen por una cesárea disfrutarán del contacto piel con piel con su bebé desde el primer minuto sin necesidad de esperar a salir de la sala de reanimación, contrariamente a lo que sucede en la mayoría de hospitales en caso de cesárea. Desde el mismo quirófano y en la propia sala de reanimación tendrán a su bebé con ellas y de este modo le estarán dando el mejor comienzo posible para su salud.

Porque hoy en día sabemos que el instinto de la madre de permanecer junto a su hijo y amamantarlo se ve refrendado además por la evidencia científica. Todos los recién nacidos deben poder disfrutar de las ventajas de la no separación. Si están sanos no hay razón para separarlos, si están enfermos necesitan a sus madres más que nunca.

 

¿Qué es no separar?

En la separación, el bebé y su madre no sólo dejan de percibir los importantes beneficios derivados del contacto, la lactancia y el corte tardío del cordón. También son expuestos a nuevos riesgos y daños. Por corto que sea, no hay un tiempo de separación seguro. La separación siempre daña. Lo correcto es no separar en absoluto.

Es difícil aceptar que a la luz de esta información siga separándose sólo por motivos organizativos en nuestros hospitales. Sin embargo es tristemente habitual: la Evaluación de la Estrategia de Atención al Parto Normal en el Sistema Nacional de Salud refleja en que sólo un 50,2% de los partos vaginales se respeta a la madre y bebé sin separarles. En las cesáreas este porcentaje es casi nulo, pues el protocolo habitual de un hospital no permite que el bebé permanezca con su madre en reanimación. El porcentaje de piel con piel en las clínicas privadas es desconocido, aunque sospechamos, por el comportamiento habitual de estas clínicas, que todavía será mucho menor.

El Hospital del Tajo recibió hace casi dos años un seminario sobre los beneficios del Piel con Piel, impartido por algunas de nuestras socias.

Sus profesionales, convencidos de que no separar es lo mejor, han sabido implementar la parte técnica de la teoría permitiendo por primera vez que madre y bebé permanezcan unidos después de una cesárea, y permitiendo también al padre estar presente tanto en el quirófano como en la sala de reanimación. Todo un lujo si pensamos que lo habitual en los hospitales es que la madre esté sola en estos dos lugares.

Queremos agradecer a los profesionales que han transformado la teoría en práctica, que se han documentado sobre la técnica para implementarla, que han realizado los cambios organizativos y asistenciales necesarios haciendo gala de su mentalidad abierta y su audacia. Todo esto demuestra que el factor humano es el valor asistencial mas importante.

Hospitales como el del Tajo son un ejemplo a seguir. Desde El Parto Es Nuestro, agradecemos este cambio en favor de la salud y de una mejor atención a las mujeres, recién nacidos y sus familias. Queremos igualmente invitar a otros hospitales a tomar estas mismas medidas, sencillas, sin coste, pero que marcan la diferencia entre mala praxis y una atención correcta.


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“Baby Boom”, opinan los profesionales

Mar, 01/05/2012 - 18:13

Por Fco. José Pérez Ramos
Coordinador del Proyecto de Humanización de la Atención Perinatal en Andalucía (PHAPA)

Con 904.000 espectadores de audiencia “Baby Boom” acaba de vender una visión de la atención al parto que dista mucho de las recomendaciones recogidas en la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad, la Organización Mundial de la Salud y diversas sociedades científicas y profesionales. 

Culpar a la cadena no es admisible. Se ha limitado a reproducir un formato “importado” y con cierto éxito en otros países. Sin lugar a dudas contaba con el visto bueno de usuarias/os, profesionales y del propio centro hospitalario. Sin duda alguna todos/as confiaban en que lo estaban haciendo lo mejor posible.

Pero tampoco me cabe duda de que desde el punto de vista de las instituciones (Ministerio, Consejerías de las CCAA…), de las sociedades científicas y profesionales, asociaciones de mujeres y de todos los sectores implicados en la Estrategia de Atención al Parto Normal, algo (o mucho) no estamos haciendo bien.

Sorprende la naturalidad con la que se aplican prácticas no recomendadas y no se aplican las que sí lo están. Haciendo una revisión superficial de las buenas (y no tan buenas) prácticas aplicadas en los partos documentados, resultaría una lista bastante desequilibrada. Por la mejor parte, la presencia del acompañante (aunque no siempre) es la más clara a favor de lo positivo. Pero en el otro platillo de la balanza hay que situar un sinfín de ellas: amniotomía rutinaria, posición mantenida en litotomía, no libertad de movimientos, vía venosa de rutina, corte precoz del cordón umbilical, separación precoz del recién nacido, no inicio precoz de la lactancia, breve contacto piel con sábana (que no con piel), pujos dirigidos y en Valsalva, dirigismo en cuanto a las decisiones maternas (epidural, colecho), falta de intimidad, ambiente poco adecuado (luz, ruido…).

No quiero dejar recaer toda la responsabilidad en los/as profesionales que actúan en este docudrama. No me cabe la menor duda de que han actuado lo mejor que sabían y podían (salvo ciertas actitudes y frases desafortunadas). Esta ha sido y parece que sigue siendo la forma de trabajar en el ambiente hospitalario para la atención al parto.

Hasta hace algunos años (en nuestro entorno) casi nadie dudaba de que era la adecuada. Hoy quizás somos más los que tenemos claro que no es así. De ahí el esfuerzo que se está realizando para que las cosas cambien. Pero a la vista de los resultados, sin demasiado éxito. “No me cabe en la cabeza” que no hubiera nadie en el hospital que cayera en cuenta de que lo que se iba a ofrecer causaría el revuelo que está causando. Nada más ver el primer avance ofrecido por “La Sexta” hace unas semanas, me quedó claro lo que iba a ver y lo que iba a ocurrir.

Algo no estamos haciendo bien si esta es la imagen que ofrecemos en una cadena nacional a cerca de un millón de televidentes. Cinco años de trabajo no han resultado suficientes y habrá que reflexionar seriamente acerca del camino a tomar. Quizá la televisión pública tendría la responsabilidad de ofrecer contenidos alternativos (ya lo ha hecho en alguna ocasión). Quizá no se están haciendo todos los esfuerzos necesarios en la difusión de la Estrategia, en la formación de profesionales, en la implicación institucional de los Servicios de Salud y equipos de gestión de los hospitales. Quizá, y esta es mi más dolorosa opinión, los derechos de las mujeres siempre acaban quedando en un segundo plano.

Terminar mi reflexión personal con aquello de que “no hay mal que por bien no venga”: lo ocurrido tiene que ser una oportunidad para mejorar las estrategias encaminadas a la mejor atención al parto posible en un contexto donde la evidencia científica y la opinión y derechos de las mujeres sean el referente inexcusable.

Pd. Aún nos quedan algunos programas por ver. Quizá tengamos oportunidad de sorprendernos.

Un saludo,

Fco. José Pérez Ramos

Fe de errata: en el tercer párrafo ponía “pujos dirigidos y en a mansalva”, cuando la versión correcta es “pujos dirigidos y en valsalva”. Pedimos disculpas por ese error de edición.

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La evidencia en “Baby Boom”
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La evidencia en “Baby Boom”

Dom, 29/04/2012 - 23:05

Pero no la evidencia científica… no. Esa brilla por su ausencia. Se ha puesto en evidencia la calidad de la atención al parto en España, gracias al comienzo de la emisión de “Baby Boom” (el viernes pasado 26 de abril), una serie de programas televisivos. En ellos se retransmiten partos grabados en un Hospital de Madrid.

Por fin unas cámaras enseñan sin pudor (sin mencionar todo aquello que no salió) cómo son atendidas las mujeres en trabajo de parto y de qué forma se ningunean sus derechos, se les infantiliza, se les dirige contra toda ciencia, se interviene sin necesidad. Se ignoran las recomendaciones más elementales de organismos naciones e internacionales poniendo en riesgo la salud de las mujeres y la de los niños que van a nacer. 

¡Y lo que queda! Porque este programa sólo acaba de empezar. Pero es de agradecer que se haga pública la forma en la que, a pesar de existir la Estrategia de atención al Parto Normal y otros tantos documentos que guían a los profesionales hacia una buena praxis, se siguen “haciendo partos” en vez de acompañarlos.

Ningún comentario sobre las profesionales que se reían de las mujeres atendidas. Carcajeando sobre su peso o su juventud o valorando desde la posición de juez lo rápido que las mujeres pierden el control…

Vergüenza ajena. Eso es lo que sentimos. Porque solo hay dos formas de atender un parto: bien y mal. Y claramente, estamos lejos de ser bien atendidas.

Y desde luego, os animamos a comentar a todos: profesionales y usuarias del Sistema Nacional de Salud y a sus parejas, sobre la cantidad de despropósitos que hemos visto en un solo programa. Porque estamos seguras de que no se atiende así en todos los sitios y porque hay muchos profesionales que están apostando por el cambio.

¡EL PARTO ES NUESTRO! ¡Que nos lo devuelvan!


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Su primera semana

Mié, 25/04/2012 - 16:06

Por Susana

Es posible que recordéis la historia del nacimiento de mi hija “Julieta”…

Hemos iniciado el proceso judicial y como medida preliminar hemos solicitado la historia clínica, de la cual hemos decidido publicar aquí los comentarios del personal de Enfermería de Neonatos, que no tienen desperdicio… 

Seguro que entre mi hipotética hipogalactia (vamos camino de cumplir 30 meses de lactancia) y la política de separarnos por “riesgo infeccioso” (palabras textuales), permitiéndome amamantarla 10 minutos cada 3 horas y “por la noche mejor no”, no había ninguna relación causal…

Y ni qué decir tiene que del uso de sondas me acabo de enterar…

Es realmente difícil pasar página ante tanta insensibilidad e ignorancia.


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Mi maternidad en chapas

Lun, 23/04/2012 - 19:22

Texto por Marian/ Chapas por Gema Rubio Sánchez.

Para conseguir un juego de chapas, por favor contacta con tu Grupo Local más cercano.

Diseño gráfico de las chapas, por Gema Rubio Sánchez (equipo de trabajo: Gema Rubio, Eva Fuentes y Marian Mahamud).

Logos originales:

  • “El Parto es Nuestro”: Luis Herranz.
  • “Que no os separen”: Natascha Rosenberg.
  • “Descubriendo la Maternidad“: Oscar Cabana.

¡Gracias a todos por vuestro trabajo y dedicación desinteresada!

Los derechos de las imágenes estás reservados.


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La banalización de la maternidad

Vie, 20/04/2012 - 07:01

Por Susana Fernández

A la farmacia de mi barrio lo del empoderamiento de la mujer le queda muy lejos…

Parece que lo urgente es que la madre reciente recupere su figura, se lo dice su propio bebé: “recupera tu figura, mamá” y parezca que “aquí no ha pasado nada…”.

Parece que la lactancia artificial (además “en promoción”, vulnerando flagrantemente el Código de Comercialización de Sucedáneos) le ayudará en ese proceso de restaurar el estado de las cosas a tal y cómo estaban antes del embarazo…

Parece que además, esa marca de chupetes y biberones infunde confianza, ya que, según su eslogan, “entiende la vida”…

… Permitidme que lo dude.


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Duelo por un parto perdido

Mié, 18/04/2012 - 08:46

Por Candy Tejera

Estoy leyendo “Las Voces Olvidadas”, estupendo libro, escrito con una sensibilidad exquisita y que todos deberíamos leer en algún momento -hayamos o no perdido un bebé durante la gestación-  y me está sorprendiendo sentirme tan identificada con todo lo que se cuenta, sobre todo porque yo no he pasado por ese trance de perder a un bebé de poquito tiempo. Yo lo que perdí fue mi primer parto, porque me lo robaron.

No pude dar a luz a mi hijo, sino que lo extrajeron de mi cuerpo, y la sensación de pérdida, salvando todas las distancias, es bastante similar. Y atravesé un duelo o eso es lo que creo. En el libro se dice que las fases del duelo son estas: shock, negación, ira, negociación, tristeza y aceptación. Pueden no darse todas, o darse con mayor intensidad unas que otras, durar más o menos tiempo, pero todas son fases normales y es necesario recorrerlas para superar de alguna manera esa experiencia, y seguir adelante con nuestras vidas de una manera sana y feliz. En mi caso, la Asociación El Parto es Nuestro y todas las personas que la forman, me ayudaron enormemente a transitar este camino.

Echando la vista atrás puedo recordar haber estado en estado de shock, pero no durante unos minutos u horas, sino durante mucho tiempo. Un shock sordo, ciego y mudo. Yo estaba, pero era como si no estuviera. Me ocupaba de mi bebé mecánicamente pero no mostraba ningún tipo de satisfacción por hacerlo, ni por tenerle junto a mí. Supongo que esto se debía en parte a que “no sabía que me había pasado”. Nadie, ni siquiera yo misma, sabía nombrar qué era lo que me pasaba, y no se puede reaccionar cuando no se sabe ante qué hay que reaccionar.

Cuando por fin, supe por qué me sentía así, sentí mucha ira. Ira hacia el sistema sanitario que no funciona como debería, hacia mí misma por no haberme informado lo suficiente y haberlo evitado, y sobre todo ante mi entorno, que no validaba mis sentimientos y no me apoyaba en mi dolor. Creo que sufrí más por la incomprensión que encontré entre mis “seres queridos”, que supuestamente debían apoyarme, que por el hecho en sí de haber tenido un parto desastroso y haberle dado un nacimiento pésimo a mi primer hijo. En el libro pone: “Puede ocurrir que al duelo del hijo perdido se una el duelo por aquellas personas cercanas que no han sido capaces de conectar con los dolientes, inmersos en su propia incapacidad de vivir el dolor y en la negación del mismo.” “A veces, además de a un hijo se pierde a un padre”. Esto es justo lo que me pasó a mí.

A la pena que te invade ser consciente de lo que perdiste, de lo que no fue y nunca podrá ser, porque a cada hijo solo se le pare una vez,  se une además un sentimiento de culpa. Culpa por sentirte mal: “¿De qué te quejas?, ¡si estás viva y tienes un bebé precioso!”, y culpa por incomodar a los demás con tu sufrimiento, que quieren verte feliz y radiante como lo estabas antes de parir. Pero es que una ya no es la de antes, ni volverá a serlo nunca; lo que pasó te marca y en mi caso me ayudó a crecer, a madurar, y en ese proceso de maduración eliminé cosas de mi vida, que “mi despertar” me ayudó a ver que no eran buenas para mí.

También sentí tristeza. Tras el nacimiento de mi segundo hijo, en un parto respetado y muy diferente al de su hermano mayor, me vi a mi misma llorando constantemente. Había una idea que no conseguía quitarme de la cabeza: “ese bebé que tenía en brazos no era  mi Ángel, ni nunca lo sería”. Me daba cuenta de con qué ternura cogía y acariciaba a ese segundo bebé y no podía recordar haber hecho lo mismo con el primero. ¡Era tan injusto para todos! La herida emocional de mi primer parto, a pesar de haber vivido un segundo maravilloso, o precisamente por eso, porque tenía con qué comparar, todavía existía en ese momento, aunque quiero creer que ahora escuece un poquito menos y ya lo he aceptado.

Recuerdo el primer cumpleaños de mi hijo. Era también mi “cumple-parto” y era lógico sentir esa ambivalencia: por un lado la alegría de ver crecer a tu hijo y por otro recordar la desagradable experiencia que viví durante su nacimiento. Con el paso del tiempo, mi dolor ha cedido su espacio a la celebración y ahora mi niño, su tarta y sus velas son las únicas protagonistas de ese día especial.

Sin ser consciente de ello, yo he realizado mis propios rituales para encauzar mi dolor y transitar el duelo. He guardado los calcetines rojo pasión que llevaba en el paritorio ese día y que creo que sería bueno quemar en algún momento para ayudar a cicatrizar definitivamente las heridas. En la misma caja está la pulserita que llevó mi hijo en la UCI, los diez días que estuvo allí ingresado, sus primeros diez días de vida… Un patito de peluche que le regalaron unas amigas mías y que presidió su cuna durante ese tiempo, que le acompañaba cuando a mí no se me permitía el acceso a la UCI para estar con él, y que curiosamente tenía una cicatriz, algo que a mí siempre me resultó muy simbólico… Cuando guardé esas cosas, no sabía por qué lo hacía; solo sentía que tenía que guardarlas. Quizá cuando mi hijo sea un poco mayor, le invite a abrir esa caja y a compartir conmigo todo lo que esos objetos significan para mí y para él.

Con la pérdida de un parto, nos perdemos a nosotras mismas, se pierde la inocencia, se pierde la confianza en el sistema, se pierden relaciones, y en mi caso siento que también perdí al bebé con el que había compartido nueve meses de íntima convivencia. A un mal parto, siguió una larga separación y tras la odisea hospitalaria, creo que nunca llegué a identificar a ese bebé que tenía conmigo con el mismo que había llevado en mi vientre. Tuve que aprender a querer a un bebé nuevo, un bebé distinto, pero esa es otra historia…



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Lo que no somos

Lun, 16/04/2012 - 10:17

No somos una opción de parto. 

El Parto es Nuestro no defiende ninguna opción de parto por encima de otra (parto en casa vs parto hospitalario o viceversa, por ejemplo).

Creemos que cada mujer debe elegir de forma libre e informada la opción de parto que mejor se acomode a sus expectativas y forma de vida. Queremos que todas las mujeres, sin distinción, puedan parir de acuerdo a la evidencia científica, de forma segura y garantizada.

A menudo, medios de comunicación e incluso mujeres se refieren a nuestra asociación como un grupo de personas que propugnan “otra opción de parto”, o que defiende “el parto natural” o incluso “el volver a parir como antes”. Todas estas denominaciones y algunas más, según la ocurrencia del momento, restan fuerza a nuestro objetivo: la modificación de la atención al parto en su totalidad.

La idea de “parir natural”, “parir como antes” o “parir humanizadamente” no es más que una forma de desactivar la fuerza de nuestra petición. Puesto que es eso lo que se persigue con estas denominaciones.

No somos una asociación de profesionales

El Parto es Nuestro es una asociación de usuarias del Sistema Nacional de Salud (en lo público y privado) y sus parejas. Está conformada por personas – mujeres y hombres- interesadas en cambiar la atención del parto en España y que esta atención se ajuste a las recomendaciones nacionales e internacionales. Muchos profesionales del ámbito sanitario se han sentido identificados con nuestros postulados y se han hecho miembros de la Asociación, sin embargo, su actuación está siempre vinculada a su calidad de usuarios.

No recomendamos hospitales ni profesionales

El Parto es Nuestro no recomienda instituciones ni profesionales. Esto quiere decir que desde la Asociación no se ofrece información de “dónde” o con “quién” parir. Tampoco damos información sobre cursos de preparación al parto u otros servicios relacionados con la maternidad.

Consideramos que cada mujer debe hacer su propia búsqueda y que el camino personal que se hace en esta búsqueda es gratificante y positivo. Que no existen soluciones universales y que cada mujer y cada bebé son únicos y especiales.

No defendemos el parto sin asistencia

Nuestra asociación no contempla, en ningún caso, el parto sin asistencia profesional como objetivo de su trabajo y en todo caso entiende que esta forma de parir es una decisión personal que pertenece al ámbito de lo privado.

El parto sin asistencia no está contemplado en ningún sistema sanitario de ningún país desarrollado y El Parto es Nuestro no trabaja para presentar alternativas al sistema sanitario español, lo hace para que éste mejore.

No somos parte de ningún movimiento alternativo, político o religioso

Por ello, respetamos todas las posiciones ideológicas. No entramos en la discusión de temas que se salgan de nuestros objetivos y decálogo; nos limitamos a enfocar nuestras energías en lograr un cambio en el sistema de atención al parto, conforme a la evidencia científica.

No somos parte de un movimiento alternativo; no somos una moda, ni parte de un movimiento de vuelta a lo “natural”. El Parto es Nuestro es una asociación que pretende lograr que todas las mujeres tengan partos dignos y que todos los bebés tengan nacimientos seguros.


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MIEDO

Vie, 13/04/2012 - 08:18

Por Patricia López Izquierdo

A veces presentamos nuestro Plan de Parto en el hospital al que acudiremos para dar a luz… y no es bien recibido. O hacemos preguntas… y nos dan malas respuestas. O expresamos nuestras preferencias… y nos tratan de locas.

Yo lo resumiría básicamente en una palabra: MIEDO.

Se habla a menudo de desinformación, de la formación obsoleta de los sanitarios, de protocolos, de personal escaso o infraestructuras insuficientes.

Pues yo creo que lo que más daño hace a las mujeres y a los bebés en el momento de parir y nacer es el MIEDO. Los profesionales tienen MIEDO de todo, y esas reacciones de histerismo ante un simple plan de parto son una clara manifestación de ello. Les aterra que algo salga mal y luego les culpen, les aterra el proceso del parto en si, tan salvaje y animal, tan poco racionalizable. 

En el parto interviene el cuerpo y los sentimientos… pero el cerebro más bien poco, y eso da mucho miedo a la gente acostumbrada a trabajar solo con la cabeza, con sus datos medibles, con sus números, sus estándares, y todas sus enormes limitaciones.

Cada parto es un pequeño milagro, y eso debería infundir un enorme respeto, pero a la mayor parte de los ginecólogos solo les da MIEDO, malestar, incertidumbre, ansiedad, urgencia, todo debe empezar lo antes posible para acabar lo antes posible, ya, ya, ya, rápido, rápido, rápido… Y todo debe estar perfectamente controlado, deben hacer todo, absolutamente todo lo que está en su mano para que ese parto (y todos los partos) sea un poco menos salvaje, y un poco más “humano”, es decir más cerebral, mas frío, mas científico, más médico.
Y para ello, deben poner vías, poner monitores, poner suero, poner epidural, hacer episiotomías, poner puntos… ¡Y esto como lo mí­nimo! Porque luego están las Kristeller, los pujos dirigidos, las ventosas, los fórceps, y las cesáreas: el súmmum del intervencionismo médico en los partos, donde el nacimiento se convierte en una intervención quirúrgica donde ellos son los verdaderos y únicos responsables de todo.
Y curiosamente, lo que más MIEDO debería de darles  es lo único que les tranquiliza. Casi los veo suspirar aliviados:” ¡Uff, cesárea, por fin! Se acabó el MIEDO, la tensión, la espera. Lo sacamos, cosemos y punto.”
Y lo peor de todo es que el MIEDO es muy contagioso, y las madres somos muy sensibles, y nos asustamos, nos preocupamos, dudamos, es normal. Y nos meten el MIEDO en el cuerpo, vaya que si lo hacen, y bien metido desde el principio del embarazo, todo se vuelve temible, y terrible: – El jamón, los gatos, la falta de vitaminas, los medicamentos, las radiaciones, las infecciones, engordar mucho, engordar poco, tener diabetes o no tenerla, las malformaciones fetales, el crecimiento del feto lento o desproporcionado, el crecimiento rápido, el tamaño pequeño, el tamaño grande, la posición de nalgas, de cara, de lado, tener contracciones, no tener contracciones, que el bebé se encaje muy pronto, que no se encaje, que empiece el parto pronto, o que empiece tarde, el cordón umbilical con vueltas o sin vueltas, muy corto o muy largo. Que el parto sea demasiado rápido y que no de tiempo, o que sea muy largo y la espera se haga insoportable, que duela demasiado, o que no sientas las contracciones, que el niño no quepa, que tu periné no sea bueno y que te desgarres… Luego el niño estará frío, o le bajará la glucosa, o no mamará, o querrá mamar demasiado…

El MIEDO es muy malo.

Solo les pedimos a los profesionales, que por favor no tengan MIEDO al parto.

Algunos son muy buenos, porque definitivamente han perdido ese MIEDO. Ya no temen los nacimientos, se han hecho amigos íntimos del proceso, y lo disfrutan, casi tanto como las mujeres a las que acompañan.

En realidad los que atienden partos nunca deberían ser médicos, los médicos no saben casi nada  de personas sanas ni de procesos fisiológicos. (Deberían saberlo, pero lo han olvidado.) Están entrenados para buscar patologí­as, para detectarlas, y resolverlas. En la mayoría de los partos no se presentan alteraciones, y entonces ellos tratan el parto como si fuera en si mismo una patología que hay que curar.

Si tu llegas y le dices: “Doctor, no necesito que cure usted mi parto, estoy sana y voy a tener un bebé sano en un parto sano, no le necesito, muchas gracias.” Entonces ellos se ponen nerviosísimos, se indignan, se ofenden: “Deberías tener MIEDO, yo estoy aquí para salvaros, el parto, (la reproducción en general) es un proceso terrorífico, lleno de peligros y trampas mortales que hay que salvar.”

Os contaré algo sobre otro médico, un hepatólogo especialista en transplantes, un gran médico, y he descubierto porqué lo es, hace muy poco: porque el no tiene MIEDO al transplante, ni a todo lo que viene después, es algo que conoce bien, que disfruta, se ha hecho amigo de los transplantes hepáticos, y disfruta con ellos, por eso los hace cada vez mejor, y nunca, nunca tiene MIEDO. Eso es algo que se nota muy bien en la actitud de las personas, el MIEDO digo.

Ojala los ginecólogos y las matronas se hicieran mucho mas amig@s de los partos  y dejaran de temerlos porque los atenderían mucho mejor. El más famoso ejemplo de obstetra amigo de los partos es Michel Odent.


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Reflexiones de una madre que se enfrenta a su tercer parto

Mié, 11/04/2012 - 10:28
Por Patricia Fernández

Suele ocurrir cuando alguien es aficionado o conocedor de un tema, que consciente o inconscientemente se relaciona con otros con intereses similares.  Sin embargo cuando se sale de ese círculo cercano y se plantea esa temática en círculos más generales, podemos darnos cuenta de si es compartido por la inmensa mayoría de la población o si pertenece a ese pequeño reducto del que nos hemos rodeado.

La problemática de la atención al parto en España es una de estas temáticas que no está en la calle. A las españolas no parece preocuparles el estado de la atención al parto, me temo que muchas ni siquiera saben que tenemos un problema en la atención que proporcionan nuestros hospitales, a pesar de que la Estrategia que el Ministerio de Sanidad propone y la práctica extendida en los hospitales, diste mucho de parecerse en algo. A pesar de que las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud a los hospitales les resultan indiferentes; es más, a pesar de que las recomendaciones de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) tampoco son seguidas por sus ginecólogos y ginecólogas. 

Cualquier mujer que descubre que está embarazada sólo quiere dos cosas: Que su hijo esté bien y no sufrir. Esa es la razón de que la primera acción que realiza una mujer embarazada sea acercarse al centro de salud para comprobar que todo va bien. Por eso tras visitar a la matrona, la mayoría sigue escrupulosamente los pasos que ésta le marca y llegado el momento asiente y acepta los diferentes pasos que el facultativo correspondiente le explica que deben ocurrir para tener en sus brazos a un bebé sano y no se plantea si esa que le están contando (vía, rotura de bolsa, inmovilización, oxitocina, epidural, potro, episiotomía, corte de cordón inmediato, separación del bebé mientras se comprueba que el bebé esta bien etc.) es o no la forma adecuada, avanzada, científica, sana, saludable  y segura de parir y nacer. Si el profesional médico le dice que debe ser así y en la calle no se encuentra de forma amplia con otra realidad

¿Por qué habría de plantearse otra cosa? 

Y qué pasa con nosotras, con las que detrás de una asociación o al lado o delante, tratamos de que la asistencia al parto se equipare con los estándares de calidad de nuestros vecinos europeos ¿Por qué no somos capaces de llevar el problema a la calle para que la demanda sea tal que la medicina deba entonar el mea culpa y empezar a hacer las cosas de forma científica, sana, saludable  y segura tanto para las madres como para los bebés?

Últimamente me planteo si el mensaje que damos es el correcto, si hablamos demasiado de lo negativo y esa es la razón por la que las mujeres en masa no se acerquen a nuestros planteamientos, que son los planteamientos del Ministerio de Sanidad, la OMS y la propia SEGO.

Haciendo un ejercicio de reflexión recuerdo que yo me acerqué a los planteamientos de la asociación, del Ministerio de Sanidad, la OMS y la propia SEGO  y me alejé del planteamiento de mi matrona cuando vi la forma maravillosa que tenían de nacer los niños en el documental “de Parto” ofrecido por Documentos TV y donde El Parto es Nuestro tenía un papel protagonista.  Quizás mientras tratamos de ayudar a que los que tienen que hacer su trabajo lo hagan bien de una vez por todas, deberíamos hacer mas hincapié en mostrar a la sociedad cómo es la forma sana, científica, saludable de nacer con muchos ejemplos y muchas imágenes de cómo nacen nuestros vecinos europeos y cómo nacen los afortunados niños españoles que tienen la suerte de dar con un profesional bien formado, en lugar de poner de manifiesto los problemas que existen.  Me da la sensación de que esto último causa rechazo en una amplia mayoría de mujeres que sólo quiere dos cosas: que su hijo esté bien y no sufrir, y tal vez el mensaje que reciba acercándose no sea agradable, y le causa sufrimiento durante el embarazo…No lo sé.

Y por último, me da la sensación de que lo que no se comprende a pie de calle y en mi opinión aleja a las mujeres de este problema de salud tan grave que soportamos en España en la atención al parto:

Son cosas como: Si la asistencia al parto en España está como nosotras exponemos ¿Por qué el ministerio de sanidad no consigue meter en vereda a los profesionales que actúan a su antojo de forma acientífica y en contra de sus recomendaciones, las de la OMS y las de la SEGO? ¿Por qué cada hospital puede tener un modus operandi tan diferente? ¿De qué modo se justifica que no haya despidos masivos con tasas de episiotomías del 50% o tasas de intervencionismo del 90% (cesáreas, fórceps, ventosas, episiotomías)? ¿Cómo es posible que los “profesionales médicos” tengan tanta libertad para hacer mal las cosas?

Es cierto que se ha conseguido bajar mucho la mortalidad de los bebés, pero los bebés tampoco nacen como deberían nacer en nuestro tiempo, como el Ministerio de Sanidad, la OMS y la propia Sego dicen que es la forma adecuada, avanzada, científica, sana, saludable  y segura de parir y nacer, tanto para los niños como para sus madres.


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